lunes, 6 de septiembre de 2010

Porque no somos dioses (O de qué es lo que pasa cuando subimos a alguien a un altar)

Y es que los seres humanos somos pues eso, humanos. Con nuestros defectos y virtudes. Y al igual que hacemos cosas buenas, podemos meter profundamente la pata. Esto último es más probable cuando, por un hecho en particular, nos elevan a la categoria de héroes y por ende Dioses inmortales. Y nos dan la falsa sensación de que somos los mejores, los más guapos, intocables y perfectos.

Si bien se podrían poner miles de ejemplos, supongo que el ejemplo vivo más fácil se llama Diego Armando  Maradona. Que a pesar de haber caído en la drogadicción, no tener saber estar y conseguir que suba el pan cada vez que abre la boca, sigue teniendo una legión de seguidores que lo defienden a capa y a espada.

El último ejemplo español de lo que puede pasar cuando subes a alguien a un pedestal tiene nombre y apellidos: Jesus Neira. Este archiconocido elemento lleva ya tiempos y tiempos, casi desde que salió del hospital, soltando perlas por su boca.

Entre sus declaraciones más jugosas están la de afirmar que se iba a sacar una licencia de armas y, cuando el señor Antonio Puerta salió en libertad condicional, afirmó, sin ningún tipo de pudor que, y cito textualmente, le gustaría "no ser español, me da asco y vergüenza, me gustaría ser ciudadano de otro país y, desde luego, lo haré".

¿Y qué es lo que hacemos nosotros, los españolitos, cuando un héroe comienza a demostrar que tiene una boca como una dalla? Pues llega Esperanza Aguirre y le da un puesto gubernamental.

Y ahora, que han pillado al pobrecito señor triplicando, según la mayoría de los periódicos, la tasa de alcoholemia y cuya primera defensa es que había tomado licor de café, que no sabía que llevaba alcohol y que interfirió con su medicación - vamos, claramente un "yo no bebí, fueron unos malvados licores los que me emborracharon" - y que estaba muy agradecido porque la policia le hubiera parado en su más que deficiente conducción porque no se sentía bien - si, fijo que estaba feliz de la multa, de la retirada del carné, del futuro juicio y de la posible cárcel, vamos, una alegría... -, ¿qué es lo que hace la gente? Protestar para que lo retiren del cargo público gubernamental.

Y ahora es cuando yo me pregunto: ¿es que nadie se acuerda de que este señor ha ejercido, no sé si sigue ejerciendo y podría volver a ejercer como profesor universitario? ¿Nadie ha pensado que semejante personaje está dando clases a miles y miles de alumnos? Porque yo considero que una persona que se dedica a insultar a todos aquellos que no le bailan el agua, que se dedica a afirmar abiertamente que no quiere ser español, que afirma querer sacarse una licencia de armas y que para colmo conduce bebido, no es un buen ejemplo para la generación universitaria.

No, si al final, va a resultar que siendo como soy, soy más tradicional que toda la derecha rancia de España. Aysss....

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